A veces, me sorprende observar la facilidad que tienen algunas personas de sufrir por todo lo que les pasa. Es increíble ver cómo en muchas de las situaciones que se les presentan en la vida buscan el problema en vez de la solución, ese es el problema de tener problemas, te concentras tanto en el problema que no ves la solución... Pareciera ser que el ser humano se convierte en la víctima ante los demás, especialmente ante las personas más conoce o comparte, porque, en la mayoría de los casos, terminan obteniendo, cuando lo hacen, la atención, el cariño y la compañía que habían perdido...
Muchas de las veces que actuamos así, lo hacemos inconscientemente; es decir, que no nos damos cuenta de que forma parte de nuestro estilo de vida, y cuando alguien más les llama la atención, nos negamos a reconocerlo y aceptarlo, poniendo excusas como: "Es que tú nunca has vivido algo así", "es que tú no sabes cómo duele", "claro, como no eres tú", "pero es que ha sido demasiado difícil", "es que casi no puedo superarlo"… creyendo que, de esta manera, pueden justificar su comportamiento de víctimas de alguien, de algo o de la vida misma, muy fácil, decirle a los demás que ellos nosotros somos los que nos pasa de todo, porque es más fácil decirle a los demás que cambien y mostrarle los errores a los demás, pero es más fácil cambiar uno mismo que hacer cambiar a los demás...
Lo cierto es que actuando de esta manera, en la mayoría de los casos, sólo logramos aumentar o mantener nuestras creencias negativas y profundizar en el dolor de lo que vivimos, obstaculizando la posibilidad de superarlo más fácilmente, convirtiéndonos en víctimas de nuestra propia actitud y comportamiento... Todos hemos pasado por situaciones difíciles, inesperadas y hasta dolorosas... Recordemos que estas situaciones forman parte de la vida y que, generalmente, nos dan la oportunidad de crecer, madurar, poner en práctica las herramientas y el conocimiento que tenemos para afrontarlas y resolverlas de la mejor manera y, además, nos permiten descubrir en nosotros talentos, capacidades y valores esenciales que no sabíamos que teníamos adentro...
Es importante que aprendamos a potenciar o aumentar nuestro pensamiento positivo y tratar de quitar lo negativo, para que nos sintamos capaces de afrontar lo que nos espera....
Otro problema es que siempre nos preparamos para lo peor que nos pueda ocurrir, en ciertos casos no esta mal, lo que pasa es que cuando nos suceden cosas buenas, no lo vemos o no lo notamos, debido a que siempre pensamos en lo malo que nos pueda ocurrir... Piensa en lo bueno, prepárate que Dios va a hacer cosas buenas en ti, si esperas esas cosas buenas...
No te angusties por las cosas que te pasen, lo que nos pasa es para bien... Confía en ti mismo...
Elaborado por ljtr.
En base del texto de Hola maytte.